Al trasponer la contundente, aunque taciturna, personalidad
cinematográfica de Sean Penn a su conversación con
Chávez, uno se imagina que éstas fueron sus preguntas:
"Me gusta lo que veo. Usted es el nuevo Che. Y sin duda habla
acertadamente sobre Bush. Pero, ¿acompaña sus palabras
con acciones?
¿Por qué hay 1,8 millones de familias pobres que
esperan por casa, mientras usted gasta 5 millardos de dólares
en misiles tierra-aire, fragatas, submarinos, aviones caza
y máquinas de muerte?
¿Por qué los del ejército esconden sus Rolex
bajo la manga cuando me estrechan la mano?
¿Cómo es eso que el tráfico de cocaína
de Venezuela a EEUU pasó de 50 a 250 toneladas por año?
¿Quién se beneficia de todo eso?
¿Por qué tiene que producir todo ese excremento
negro para las camionetas 4x4 de California? Eso es difícil
de aceptar. ¿No habrá forma de que adopte la energía
solar? Tienen un sol intenso.
¿Por qué le da 200 millones de dólares en
petróleo barato a estadounidenses, si la mitad de los
venezolanos pobres que visten franela roja y gritan su nombre
viven con 1 dólar diario?
¿Cuál es el chiste de poner 100.000 rifles de asalto
en manos de adolescentes sin entrenamiento que usan un uniforme
por primera vez? Basura como esa metió a EEUU en grandes
problemas, especialmente en el liceo de Columbine y la Virginia
Tech.
¿Cómo es posible que vea DVDs pirateados de mis
películas en venta en las calles por unos pocos bolívares?
Eso es robar el trabajo de un camarada -no exactamente lo
que Marx tenía en mente, ¿cierto?
"Oigo mucho sobre la paz en Irak, pero también sobre
la guerra en Venezuela. Vine como corresponsal del Instituto
de Periodismo sobre la Guerra y la Paz. Por lo que me resulta
difícil desempeñar este papel. ¿Le importa
si le pido a Danny Glover que me sustituya en esta ocasión?
Quiero decir, Danny recibió 20 millones de dólares
de usted, ¿cierto? Después de todo, él le debe
una".
No sabemos si el verdadero Sean Penn hizo las preguntas que
Sean Penn el actor pudo haber hecho, pero sí sabemos
lo que Chávez le dijo: "Sean Penn vino aquí en busca
de la verdad, para ver la realidad con sus propios ojos. Sean
Penn, gracias, gracias, gracias". Estas últimas palabras
las pronunció en la propia lengua del Imperio.
michaelrowan22@gmail.com
Traducción: José Peralta