Washington se preocupa por el tipo equivocado. Es obvio que
el presidente iraní, después de su discurso contra
EEUU en la ONU, visitó Venezuela y luego a sus estados-clientes
revolucionarios Bolivia, Ecuador y Nicaragua como un favor
a Chávez. Lo que se pregunta Washington es qué hará
Chávez ahora a cambio por Ahmadinejad. ¿Ayudará
a Irán a desarrollar armas nucleares?
Pero Washington se equivoca, como siempre. Es Chávez,
no Ahmadinejad, quien representa la mayor amenaza para EEUU.
Chávez ejerce un poder absoluto en Venezuela, mientras
que Ahmadinejad tiene muy poco poder en Irán, que es
gobernado por el ayatolá. A Chávez le sobra más
petróleo y dinero que a los saudíes, mientras que
Irán no tiene ni una gota ni un dólar de más.
Chávez compra armas estratégicas que Ahmadinejad
no puede costearse. Chávez tiene decenas de países
que dependen de su generosidad, mientras que sólo Hezbolá
depende del apoyo de Irán. Y Chávez ha penetrado
EEUU con células de apoyo de estadounidenses que gustosamente
reciben sus petrodólares o creen en sus furibundos ataques
contra Bush, mientras que Ahmadinejad virtualmente no tiene
simpatizantes en EEUU, como demostró ampliamente el rechazo
del cual fue objeto en la Columbia University.
La verdad sea dicha: es Chávez, no Ahmadinejad, quien
puede llevar el precio de la gasolina en EEUU a 1,60 dólares
por litro, empujar ese país a una gran recesión,
complicar la aprobación de una ley justa de inmigración,
deteriorar las relaciones de Washington con sus vecinos más
cercanos y contribuir con el declive de la reputación
de EEUU en el mundo. Es Chávez, no Ahmadinejad, quien
puede realizar el lavado de dinero y el envío clandestino
de material fisionable que conduce a la proliferación
de armas nucleares. La prueba de esto se halla en el comercio
de cocaína desde Venezuela a EEUU, que se incrementó
de 50 toneladas en 2004 a 250 en 2006 -poco después que
Chávez expulsó a la DEA de Venezuela tras acusar
a sus agentes de ser espías. En lo que va de año,
España ha confiscado 20.000 kilos de cocaína en
barcos venezolanos. En términos de las amenazas que enfrenta
EEUU, Ahmadinejad está en la misma liga con bin Laden
-una amenaza muy grave-, pero Chávez está en su
propia liga.
michaelrowan22@gmail.com
Traducción: José Peralta